El Director de la película “Titanic” James Cameron, en conjunto con Simcha Jacobovici y varios científicos más, realizó el Documental: “El Sepulcro olvidado de Jesús” (nombre extraído del título original “The Lost Tomb of Jesus”, que vendría siendo: “La tumba perdida de Jesús”). Las bases del Documental son a partir del hallazgo (en 1980) que realizaron unos trabajadores en Talpiot – Jerusalén, de una cueva con 10 tumbas en las que 6 de ellas tendrían las inscripciones que corresponderían a un tal “Jesús hijo de José”, Jacob y José, dos mujeres llamadas “María” y Matías.
Es importante recalcar que el asunto de fondo para los cristianos no es la tumba en sí, sino saber discernir que sin importar dónde fue sepultado con exactitud, no hay, ni habrá ninguna prueba que niegue la Resurrección de Cristo. Es necesario rescatar esto para que nuestra fe no caiga en la tentación que nos propone el mundo. San Pablo ya a los Corintios les dijo: “si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos ¿cómo andan diciendo algunos de ustedes que no hay resurrección de los muertos? [...] Y si no resucitó Cristo, vacía es nuestra predicación, vacía también vuestra fe” (1 Cor. 15, 12ss).

La Agencia de Noticias “Zenit” entrevistó hoy a Monseñor Bruno Forte, arzobispo de Chieti-Vasto y miembro de la Comisión Teológica Internacional, y juntos han analizado las supuestas revelaciones que promete “La tumba perdida de Jesús”. A continuación les dejo un extracto de la entrevista:
La tumba de Jesús, una falsa exclusiva, según el arzobispo Bruno Forte.
El anuncio del descubrimiento de la supuesta tumba de Jesús no sólo es contradicho por la arqueología, sino también por la historia, considera uno de los teólogos católicos de mayor prestigio actualmente en vida.
«El dato de hecho es que se habla de tumbas antiguas, algunas del siglo I [...]. Pero tumbas como ésas hay muchas en el territorio de Tierra Santa. Por tanto, no hay nada nuevo en esta revelación. [...] ¿Por qué, entonces, tanto ruido?, se pregunta y responde: «Porque Hollywood ha querido lanzar una exclusiva. Dado el éxito de operaciones como “El Código da Vinci”, se ha tratado de provocar otro éxito análogo, jugando con la auténtica cuestión en juego, es decir, si Jesús verdaderamente ha resucitado [...] De hecho, la tesis lanzada es que si allí está sepultado Jesús con su familia, entonces la resurrección no sería más que una invención de sus discípulos», reconoce.
«Ahora bien, dejando a un lado la inconsistencia de la prueba arqueológica, que ha sido totalmente contestada por arqueólogos israelíes, el dato de hecho de la resurrección de Jesús es documentado rigurosamente en el Nuevo Testamento por las cinco narraciones de las apariciones: cuatro de los Evangelios y la de san Pablo.
[...] Sabemos que estas narraciones han sido interpretadas también en un sentido reductivo por la crítica liberal del siglo XIX. Incluso Renan llegó a decir que la resurrección se explicaba como la pasión de una alucinada, de una exaltada, que había resucitado a un Dios en el mundo, potencia divina del amor».
Según Forte, «hay un vacío entre el Viernes Santo, cuando los discípulos abandonaron a Jesús, y el Domingo de Pascua, cuando se convirtieron en testigos de Él, resucitado, con un empuje y una valentía tales que llevaron ese anuncio a todos los confines de la tierra, hasta dar la vida por él».
«¿Que sucedió?» se pregunta el arzobispo. «El historiador profano no se lo explica. Los Evangelios nos lo dan a entender. Se dio un encuentro que cambió su vida. [...] Y este encuentro, narrado en los pasajes de las apariciones, se caracteriza por un dato fundamental: la iniciativa no es de los discípulos, sino de él, el que esta vivo, como dice el libro de los Hechos de los Apóstoles (1, 3). [...] Esto significa que no es algo que sucede en los discípulos sino algo que les sucede. A partir de este hecho, a lo largo de la historia, Cristo ha sido anunciado con un empuje que ha involucrado a genios del pensamiento, no visionarios, desde Agustín de Hipona y Tomás de Aquino, hasta Teresa de Calcuta, por poner tres ejemplos».
El prelado, por último, se pregunta: «¿Por qué tienen tanto interés los medios de comunicación por poner en su punto de mira a Jesús? Evidentemente porque Jesús, en lo profundo de la cultura de Occidente y no sólo de occidente, constituye un punto de referencia tan decisivo e importante que todo lo que le afecta nos afecta».
(De “La tumba de Jesús, una falsa exclusiva, según el arzobispo Bruno Forte” – Roma, jueves 1 marzo 2007. Agencia de Noticias Zenit, Código: ZS07030103)