Archivo para la Iglesia Católica categoría

Píldora: Libertad y verdad

Publicado en Actualidad, Iglesia Católica, Mundo con etiquetas , , , , , , , el 22 Abril, 2008 por Hdy

Libertad y verdad: o van juntas o perecen. 
Extracto de: “Consideraciones antropológicas y éticas acerca de la píldora del día después”, de Monseñor Fernando Chomalí (Obispo auxiliar de Santiago) – Centro de Bioética, Facultad de Medicina PUC”.

“Con la introducción de la ‘Píldora del día después’ se está imponiendo una cultura marcadamente subjetivista que no le reconoce valor objetivo alguno a la realidad, constituyéndose cada individuo en norma y medida de todas las cosas, atribuyéndole autónomamente significado y valor. Esta cultura que es, por principio individualista y hedonista, ve en la sexualidad un instrumento exclusivamente vinculado al placer, pero completamente disociado de la comunión de las personas y de la procreación.

El interés de comercializar esta píldora está avalado por una idea equivocada de libertad que postula como un derecho el poder ejercer la sexualidad cerrándose deliberadamente a la vida. La experiencia demuestra, como muy bien lo plantea Juan Pablo II (Evangelium Vitae 19), que “la libertad reniega de sí misma, se autodestruye y se dispone a la eliminación del otro cuando no reconoce ni respeta su vínculo constitutivo con la verdad. Cada vez que la libertad, queriendo emanciparse de cualquier tradición y autoridad, se cierra a las evidencias primarias de una verdad objetiva y común, fundamento de la vida personal y social, la persona acaba por asumir como único e indiscutible referente para sus propias decisiones no ya la verdad sobre el bien y el mal, sino sólo su opinión subjetiva y mudable o, incluso, su interés egoísta y su capricho”. 

Este es el fondo del cuestionamiento que se ha de hacer frente a la posibilidad de introducir este producto químico en Chile. Desde la perspectiva de una antropología que considera la razón de ser del hombre el amor, como exigencia ontológica y ética, resulta paradójico que el momento de mayor entrega y comunión corporal y espiritual al que puede aspirar un hombre y una mujer como expresión de su amor, termina convirtiéndose en realidad en el momento más temido, el más amenazante, y del que hay que protegerse, incluso atentando en contra de la vida. 

La introducción de la “píldora del día después” es el test más evidente de una concepción empobrecida de la sexualidad humana, que queda a un nivel meramente genital y biológico, despojado de toda trascendencia. Por último, la vida humana, en cuanto don, que de suyo inspira admiración y estupor, y frente al que cabe sólo acogida y respeto, termina siendo considerado como un enemigo que hay que evitar a toda costa.

Esta actitud es un acto de violencia según la lógica del más fuerte: el ser humano más débil, el que requiere en virtud de su fragilidad más cuidado, termina siendo expuesto a su eliminación, incluso con el beneplácito del Estado.

[Descargar el documento completo en PDF]

Libertad implica responsabilidad

Publicado en Actualidad, Dios y Cultura, Iglesia Católica, Mundo con etiquetas , , , , el 21 Abril, 2008 por Hdy

DISCURSO DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI
Miércoles 16 de abril del 2008 - Casa Blanca, Washington D.C.

 

La libertad no es sólo un don, sino también una llamada a la responsabilidad personal. La defensa de la libertad es una llamada a cultivar la virtud, la autodisciplina, el sacrificio por el bien común y un sentido de responsabilidad ante los menos afortunados. Además, exige el valor de empeñarse en la vida civil, llevando las propias creencias religiosas y los valores más profundos a un debate público razonable. En una palabra, la libertad es siempre nueva. Se trata de un desafío que se plantea a cada generación, y ha de ser ganado constantemente en favor de la causa del bien (cf. Spe salvi, 24).

 

Pocos han entendido esto tan claramente.

 

Por su parte, la Iglesia desea contribuir a la construcción de un mundo cada vez más digno de la persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios (cf. Gn 1, 26-27). Está convencida de que la fe proyecta una luz nueva sobre todas las cosas, y que el Evangelio revela la noble vocación y el destino sublime de todo hombre y mujer (cf. Gaudium et spes, 10). La fe, además, nos ofrece la fuerza para responder a nuestra alta vocación y la esperanza que nos lleva a trabajar por una sociedad cada vez más justa y fraterna. La democracia sólo puede florecer cuando los líderes políticos, y los que ellos representan, son guiados por la verdad y aplican la sabiduría, que nace de firmes principios morales, a las decisiones que conciernen la vida y el futuro de la Nación.

 

Tengo la confianza de que esta preocupación por la gran familia humana seguirá manifestándose con el apoyo a los esfuerzos pacientes de la diplomacia internacional orientados a solucionar los conflictos y a promover el progreso. Así, las generaciones futuras podrán vivir en un mundo en el que florezca la verdad, la libertad y la justicia, un mundo donde la dignidad y los derechos dados por Dios a cada hombre, mujer y niño, sean tenidos en consideración, protegidos y promovidos eficazmente.”

Atentado contra imagen de la Virgen del Carmen

Publicado en Actualidad, Iglesia Católica, Noticia con etiquetas , , el 18 Abril, 2008 por Hdy

La imagen de la Virgen del Carmen fue quemada esta mañana (18 abril) por un desconocido. Estaba al interior de la “Parroquia del Sagrario”, y el sujeto habría comenzado el fuego al quemar las vestimentas de la imagen con una vela. Fieles que estaban cerca del lugar apagaron las llamas, pero la imagen resultó dañada en un 80%.

Los Obispos de la Conferencia Episcopal de Chile, reunidos en Punta de Tralca, al enterarse del hecho, se trasladaron inmediatamente hasta la Catedral Metropolitana de Santiago, donde a las 13:30 Hrs. celebraron de la Misa de desagravio en honor de N.S. del Carmen.

La imagen incendiada es la misma que fue traída en 1828 desde París por la familia Ossa Quesney. La Cofradía del Carmen la adquirió en 1874, y desde 1890 estubo en la Basílica del Salvador. En el terremoto de 1985, que dañó gravemente ese templo, la imagen no sufrió daño alguno, no así el altar en la que estaba instalada. Ese mismo año la Virgen del Carmen fue trasladada a la Catedral Metropolitana y, luego, ubicada definitivamente sobre el Altar Mayor de la Parroquia del Sagrario (a un costado de la nave principal de la Catedral Metropolitana).


Cientos de fieles, una vez conocida la noticia, se congregaron a rezar el rosario y a participar, en la Misa concelebrada por la todos los Obispos de Chile. A la Eucaristía también asistieron delegaciones de las Fuerzas Armadas y Carabineros.

(Fuente: iglesia.cl)

 

 

Privatización de la experiencia religiosa

Publicado en Actualidad, Dios y Cultura, Iglesia Católica, Mundo, Zenit el 2 Abril, 2008 por Hdy

MONTEVIDEO, miércoles, 2 abril 2008 (ZENIT.org).
La «privatización» de la experiencia religiosa, causa del descenso de confesiones, según el obispo uruguayo Pablo Galimberti, quien atribuye la actual tendencia a la disminución de las confesiones a una suerte de «privatización» de la fe, que hace que muchos católicos prescindan de la figura del sacerdote y sigan los ritos religiosos con arreglo a conveniencias personales.

El obispo ha afirmado que esto es un fenómeno mundial que está en todos los países con distintos acentos, obviamente. El asunto es que hoy asistimos también a una tendencia hacia la ‘privatización’ de la experiencia religiosa, o sea: yo me arreglo con Dios y yo uso los ritos religiosos de mi Iglesia según mis necesidades y mi urgencia», aclara Monseñor Galimberti.

La sociedad de consumo lleva buena parte de la culpa en el alejamiento de los fieles. Los domingos son días atractivos para las compras, para paseos, para los deportes y que una agenda cada vez más extensa. «Y también la misa que se va corriendo, que queda un poco subordinada a otros intereses que también presionan familiarmente», indica.

Monseñor Galimberti recordó, de su experiencia sacerdotal, algunos casos reveladores al respecto de la pérdida de la noción y del sentido de pecado. En particular el de un joven estudiante que, luego de hacer un análisis «casi psicológico» de sus problemas, no advertía errores propios o ajenos.

Además, sostiene que muchos sacerdotes se han alejado del sacramento de la confesión para evitar «los enredos», una especie de mejor no me meto con problemas personales que pueden llegar a ser extremadamente complejos. El prelado añade que los sacerdotes tienen «cada vez las agendas más llenas» y por ende con menos tiempo para el encuentro personal con los fieles.

¿Por qué es más entretenido el mall que la Misa?
Con este pregunta concluyo, pero dejo el puntapié inicial para la próxima reflexión.

Fray Richard… el “Fraile rapero”!

Publicado en Actualidad, Dios y Cultura, Iglesia Católica, Música el 20 Marzo, 2008 por Hdy

Sigo con mi sección: “La música cristiana no tiene por qué ser fome”.
Esta vez es el turno de Fray Richard:
Fray Richard

Fray Richard Godoy nació en Panamá, en un barrio de pandillas, tráfico de drogas y prostitución infantil. Desde joven expresó un fuerte deseo de poder ayudar a todos los jóvenes que se encontraban alejados de Dios, de manera que no sólo decidió entregar su vida a través del sacerdocio, sino que en medio de una especial vida de oración, optó por convertirse en el “Fraile Rapero”.

Actualmente este religioso Mercedario, trabaja en la Pastoral Vocacional y Juvenil, y se ha convertido en un verdadero fenómeno pastoral y musical, ya que en sus conciertos ha llegado a reunir más de 5 mil personas (especialmente a jóvenes). Sobre la música que interpreta, Fray Richard explica: “en su origen la música es buena, y si se utiliza bien sirve para edificar, como sucede con el rap. Si no es así, se convierte en una maquinaria al servicio de lo malo del hombre. Yo la utilizo con el Evangelio y llego a los jóvenes para responder a sus interrogantes más profundas”.

Sobre la misión de su música el religioso dice que “El rap de los cristianos” tiene como objetivo “poner a Dios en el corazón del mundo joven, con ritmo, con alegría y con energía positiva. Juventud es sinónimo de alegría, ritmo, viveza y energía.

BONUS:

¿Cómo conocer mi camino?

Publicado en Espiritualidad, Iglesia Católica, Padre Hurtado, Santos, Vocacion el 4 Julio, 2007 por Hdy

P.Hurtado 

 

 

Fuente: Pontificia Universidad Católica de Chile
Autor: P. Alberto Hurtado
(Del libro “Elección de carrera”, escrito en 1943)

“Ya conoces el plan de Dios sobre la creación: todos los seres, cada ser en particular tiene su misión propia. La misión del hombre no les es impuesta por fuerza, sino que ha sido entregada a su libertad. ¡Privilegio sublime que constituye la grandeza inconmensurable del hombre!

A tu elección se ofrecen varios caminos. Terminas tus estudios: ante ti se abre la universidad con sus múltiples carreras; el ejército y la marina; el campo, la industria, el comercio, un empleo, un sitio de obrero; la literatura y el arte. Se abren ante ti igualmente perspectivas más amplias que las carreras mismas, lo que podríamos llamar estados de vida: la vida religiosa, el sacerdocio, el matrimonio. Dentro de estas maneras de vida hay enfoques especiales que te atraerán particularmente: la política, la acción social, la contemplación artística, la vida de oración, el estudio de las Sagradas Escrituras, la Acción Católica. Sentirás quizás una fuerte atracción por la vida social; las fiestas, bailes, diversiones te seducen fuertemente… Los deportes, quizás un deporte especial, el football te atrae irresistiblemente. Todas estas solicitaciones estarán frente a tí y otras mil más, al iniciar tu vida en forma más personal e independiente.

¿A cuál de estos caminos te ha llamado Dios? No ha dejado a tu capricho que seas lo que quieras. Tú tienes vocación para algo, ¿para qué? ¿Cuál va a ser el fin de tu vida? Para el sacerdocio, como para la marina, para el deporte, para la música, para la sociología, para la política, para la Acción Católica hay una verdadera vocación, ¿Cómo conocer la tuya?

¿Qué criterio me permitirá discernir el llamamiento divino? ¿El atractivo que en mí ejercen, el agrado, quizás la felicidad que me ofrecen? Esos criterios tan incompletos no pueden ser la norma para un ser racional y menos para un cristiano.

Nuestro criterio ha de ser de orden sobrenatural y debe ser aplicado con la ayuda de una luz sobrenatural, pero esta luz sobrenatural no se nos da ordinariamente en forma milagros, sino que viene a iluminar nuestra razón que discurre apoyándose en los principios de la fe.

El milagro es milagro porque acontece muy raras veces en la vida; no hay, pues, que esperarlo en un problema cotidiano que han de resolver todos los hombres, tanto más cuanto que el mismo Creador nos ha dejado herramientas plenamente eficaces para descubrir por vías ordinarias nuestro camino en la vida.

Con cuánta eficacia nuestro Santo Padre Pío XII al inaugurar este año la Academia Pontificia de Ciencias defendía los fueros de la inteligencia humana para alcanzar la verdad. Nuestra razón participación de la mente divina, nos da a conocer las realidades más fundamentales en que el hombre necesita apoyarse; y todavía cuando se afirma en la revelación de Jesucristo, sus conclusiones pueden llegar a un campo inmensamente más vasto e iluminado por el sol de la verdad divina.

Todo hombre de buena voluntad que aplica con sinceridad su alma a la búsqueda de la verdad, puede estar cierto que se cumplirá en él la conocida proposición: “Al que hace lo que está de su parte, Dios no le niega su gracia”.

El Espíritu Santo que mora en nosotros, desde el bautismo que nos asiste con sus dones de entendimiento, ciencia, prudencia, es la mejor garantía de éxito en una elección hecha con sinceridad ante la mirada de Dios, aunque no intervenga iluminación milagrosa alguna durante toda nuestra deliberación.”

La Obra de San Lucas*

Publicado en Biblia, Iglesia Católica, Sinópticos el 13 Junio, 2007 por Hdy

* Basado en el Texto: Introducción a los Evangelios Sinópticos y Hechos de los Apóstoles”, Apuntes de clase de Eduardo Pérez-Cotapos Larraín, 1996

El Evangelio de Lucas y el libro de Hechos de los Apóstoles constituyen una úni­ca obra. Ambas constituyen un único e importante proyecto teo­ló­gico; y la identidad del destinatario de am­­bos, Teófilo, reafirma este hecho. 
Que el Evangelio tenga una especie de con­ti­nua­ción en Hechos es algo que debemos tener presente desde un comienzo. Al escribir el libro de los Hechos Lucas deja entrever que su Evan­ge­­lio debe ser entendido como parte de una obra histórica. Éste es un rasgo de­ter­mi­nante de su obra a la vez que una novedad absoluta. Para Lucas los Hechos son una suerte de necesario com­plemen­to del Evangelio, ya que su obra está orien­tada en una línea misionera, que encuentra su realización con­cre­ta en Hechos.

Lucas puede ser visto como un humanista que quiere efectuar una obra his­tó­ri­ca, aunque él no era historiador. A esto se su­ma el hecho de que las fuen­tes escritas de las cuales dispuso para componer su his­to­ria no eran fuen­tes propiamente his­tó­ricas, sino textos Kerygmáticos (Mc y Q). Partiendo de estos relatos, Lu­cas quiere construir una cierta histo­ria de Je­sús. Este propósito sólo puede lo­grar­­lo historizando los relatos. Es decir, pre­sen­tando unidades de predicación como acon­te­ci­mien­tos del pasado. Para ello sitúa cui­dadosamente a Jesús en las coordenadas de la historia civil (Lc 2,1; 3,1).

Den­tro de este contexto básico de ca­rác­ter histori­zan­te Lucas cali­fi­ca los he­chos del pasado como cumplimiento de un de­sig­nio de salvación de Dios. Su relato está fuer­te­mente marcado por la fe. Lucas no anhela ser el historiador de un determinado grupo humano, sino el testigo de fe que da cuenta de que Dios ha intervenido sal­vadoramente en la historia del mundo por medio de la persona de Jesús de Nazaret, y que a par­tir de Él la salvación se ha ofrecido al mundo entero.
Lo afirmado sobre el interés histórico de Lucas es válido tanto pa­ra el Evan­ge­lio como pa­ra Hechos. Este último, bajo una más formal apariencia de his­toria es, en rea­lidad, una expo­si­ción destinada a la edificación de los cris­tia­nos y a la difusión de la fe entre los gentiles. De aquí que el orden de es­tos textos, en definitiva, no sea un orden fun­damentalmente cronológico sino ca­te­qué­tico.
Un indicador de este carácter historizador de la obra de Lu­cas está en la «desescatologización» característica de su obra. Se ha per­di­do la ten­sión por el Reino. Éste no se encuentra a las puertas, inminente, sino en un lejano fu­turo. Por lo mismo, en el tiempo in­termedio queda un espacio pa­ra la Iglesia. En la obra de Lucas la historia de Jesús aparece por pri­mera vez ex­pues­ta como algo ple­na­men­te perteneciente al pasado. El futuro también se ha ale­ja­do, la espera inmediata de la parusía se ha abandonado. Queda, ahora, un tiem­po para la Iglesia. El tema cen­tral de la obra de Lucas será el preguntarse por el qué debe hacer la Iglesia en este tiem­po intermedio. Justamente en es­te mo­men­to Lucas llama a mirar la historia, a buscar en ella la solidez de lo recibido y a encararla como tarea para el presente desde la exi­gencia del tes­timo­nio y la ex­periencia del Espíritu.

Día Mundial de Oración por la Ordenación de la Mujer

Publicado en Actualidad, Cada Loco con su tema, Iglesia Católica, Reflexiones en voz alta el 24 Marzo, 2007 por Hdy

Recibí el otro día un mail con “Asunto: Carta pública sobre el Día Mundial de Oración por la Ordenación de la Mujer (25 marzo)”, inmediatamente pensé que sería un correo SPAM, pero al ver que venía enviado por un compañero de la Facultad (Teología) lo abrí.

Debo admitir que no soy muy amante del tema, pero independiente de eso trato de ponerme frente a la situación haciendo un análisis de los argumentos presentados.

Volviendo al asunto. El mail contenía una carta redactada por el “Women’s Ordination Conference” dirigida al Papa Benedicto XVI, en la cual le pide que considere la integración de la mujer al Sacramento del Orden (que incluye Diaconado, Presbiterado y Episcopado).

Pese a no parecerme una organización muy masiva (como para alertarse), creo que cometen los mismos errores de concepto en su argumentación que muchas, si no todas, las mujeres y feministas que insisten y luchan por el sacerdocio femenino.

La Igualdad
Lamentablemente este es un argumento que tiende a mal entenderse y contradecirse. Primero se parte señalando que todos somos iguales, pero luego apuntan fuertemente a la tolerancia de la diversidad, a la distinción de sexos, y a la comprensión de una sociedad pluralista.

Con todo esto ¿a qué tipo de igualdad hacen referencia? Me imagino que afirman que todos los seres humanos tenemos en común la dignidad y el derecho al respeto y cuidado de nuestra vida como don sagrado, lo que en materia práctica implica una igualdad laboral y salarial, igualdad de derecho y oportunidad; porque fuera de eso puedo aseverar que la “igualdad de personas” no existe, ninguno es igual a otro. Somos únicos e irrepetibles, porque somos originales en nuestras vivencias y en nuestra constitución biológica, física y molecular (si se quiere decir), y que quede claro que no me limito a lo sexual, y aun cuando, en sociedades tan cercanas como las nuestras se den colectivos (objetivos, metas, sueños, etc.), eso no significa que dejemos de ser “únicos”.

Si la diversidad es maravillosa, y nos hace sujetos portadores de una potencia creativa/creadora única ¿por qué querer hacer lo mismo? ¿imitar cuando se puede ser original?

En Teología (e imagino que también en otras áreas), algunos autores (especialmente mujeres) en ciertos temas hacen distinción de miradas “desde lo femenino” o “desde lo masculino”. Ellas respetan y valoran la diferencia que hay entre lo femenino y lo masculino: ser papá o ser mamá es distinto, pero ser sacerdote o sacerdotisa es igual.

Esto es porque asumen el sacerdocio como un trabajo y no una vocación. Por ejemplo: ser padres, como trabajo ambos pueden HACER lo mismo e intercambiarse, pero como vocación nunca podrán SER igual. Esto nos lleva al 2do problema de concepto:

La Vocación
Se asume como un trabajo y no un llamado. Como un hacer y no un constitutivo del ser, pero lamentablemente al asociarlo al trabajo inevitablemente se vincula al tema del “poder”: Yo puedo.

Estuve leyendo esa y otras páginas de personas que defienden la Ordenación de la mujer, y todos los argumentos son iguales: “Nosotras también podemos” o “Total e igual participación de la mujer”. Otro argumento que apareció fue: “Hay una severa disminución mundial de sacerdotes”… como diciendo: hay pocos, hagamos más. Esta actitud denota un sacerdocio no como llamado de Dios, sino como iniciativa personal que prescinde de aquel “llamado”.

En síntesis, hay un sentimiento de exclusión que exige una “falsa” igualdad. La invitación -que creo es bastante positiva- es a trabajar en la construcción de un mundo más fascinante, más creativo, buscando nuevas formas de evangelización a partir de la riqueza que a cada uno se nos ha dado.

En alguna parte de esta página que visité, decía: “El trabajo del sacerdote es servir al pueblo de Dios, y no tiene relación con el género, estado civil ni condición sexual”, claramente no hay que ser sacerdote para servir a Dios, yo como hija, hermana, amiga, estudiante, trabajadora, o madre, puedo trabajar por el Reino de Dios y por una sociedad más justa. El sacerdocio es sólo uno de los caminos que el Señor nos regala para ser felices.

Benedicto XVI y la Misa en Latín

Publicado en Actualidad, Iglesia Católica, Vaticano, Vaticano "Benedicto XVI" el 20 Marzo, 2007 por Hdy

Me siento casi en la obligación de escribir algo sobre este tema, en vista de que muchos católicos se han quedado con los titulares noticiosos escuchados o vistos en diarios, radios y televisión: “El Papa sugiere que la misa vuelva a celebrarse en latín”… y ciertamente yo también al escuchar eso me pareció bastante extraño: ¿Cómo el Papa luego de los esfuerzos hechos por el Concilio Vaticano II, de revalorar la riqueza de nuestra liturgia e insistir en la importancia de su enculturación, va a pedir volver al Latín?

Para salir de la duda, hice lo primero que hay que hacer en estos casos: ir a la fuente. Busqué en el Sitio Oficial del Vaticano (Vatican) la cuestionada Exhortación Post Sinodal: “Sacramentum Caritatis” (Sacramento del Amor) -que está bastante buena- y tiene varios puntos interesantes para trabajar en comunidad. En fin, llegué al tan afamado n°62: Lengua Latina (que se comprende mejor junto al n°61: Las grandes concelebraciones)… y justamente corroboré que lo que decían los medios no era exactamente lo propuesto por el Papa.

  Colonia 2005

Lo que Benedicto XVI expresa, es la importancia de que podamos vivir íntegramente la Eucaristía y las dificultades que se presentan para hacerlo en las ceremonias internacionales masivas. Él no propone realizar toda la Misa en latín, sino algunas partes, porque reconoce (al igual que el Vaticano II) la importancia de las lenguas vernáculas en la liturgia. El Papa sabe que para celebrar es necesario comprender lo que se celebra. Dice: “Exceptuadas las lecturas, la homilía y la oración de los fieles, sería bueno que dichas celebraciones fueran en latín”… esto no por capricho, sino para manifestar simbólicamente la unidad en la diversidad, y creo que de alguna manera se hace eco a las palabras de San Pablo: «Porque aun siendo muchos, un solo pan y un solo cuerpo somos, pues todos participamos de un solo pan» (1Cor.10,17).

He hecho la experiencia de vivir varias Eucaristías de este tipo, donde nos encontramos personas de distintas nacionalidades, culturas e idiomas, y el latín ha sido un real aporte… por ejemplo, en el Encuentro Mundial de Jóvenes en Colonia (Alemania), en las Misas no se entendía nada… una mezcla de alemán, italiano, inglés, español, y otros idiomas que nunca entendí… y cuando se hacía alguna parte en latín era para mi un alivio (probablemente porque el español es bastante similar). El punto es que nunca fue en desmedro de la lengua local, sino un instante de encuentro entre tanta pluralidad.

Hay que tomar en cuenta que nunca el latín ha sido completamente abolido en nuestra Iglesia Católica, sólo se dejó de lado parcialmente, con el fin de acercar más a las personas a la Palabra de Dios, facilitando así una mayor y mejor participación de nuestra vida litúrgica. Todavía el latín sigue siendo la lengua oficial de la Iglesia, y todos los textos de carácter oficial siguen siendo publicados en dicha lengua, para ser traducidos posteriormente por cada Conferencia Episcopal al idioma que corresponda.

PD: Si quieres ver los N°61-62 que se han explicado, anda a “Comentarios”.

 

Tumba de Jesús: grito y plata!

Publicado en Actualidad, Cada Loco con su tema, Iglesia Católica, Mundo, Zenit el 1 Marzo, 2007 por Hdy

El Director de la película “Titanic” James Cameron, en conjunto con Simcha Jacobovici y varios científicos más, realizó el Documental: “El Sepulcro olvidado de Jesús” (nombre extraído del título original “The Lost Tomb of Jesus”, que vendría siendo: “La tumba perdida de Jesús”). Las bases del Documental son a partir del hallazgo (en 1980) que realizaron unos trabajadores en Talpiot – Jerusalén, de una cueva con 10 tumbas en las que 6 de ellas tendrían las inscripciones que corresponderían a un tal “Jesús hijo de José”, Jacob y José, dos mujeres llamadas “María” y Matías.

Es importante recalcar que el asunto de fondo para los cristianos no es la tumba en sí, sino saber discernir que sin importar dónde fue sepultado con exactitud, no hay, ni habrá ninguna prueba que niegue la Resurrección de Cristo. Es necesario rescatar esto para que nuestra fe no caiga en la tentación que nos propone el mundo. San Pablo ya a los Corintios les dijo: “si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos ¿cómo andan diciendo algunos de ustedes que no hay resurrección de los muertos? [...] Y si no resucitó Cristo, vacía es nuestra predicación, vacía también vuestra fe” (1 Cor. 15, 12ss).

Ver

La Agencia de Noticias “Zenit” entrevistó hoy a Monseñor Bruno Forte, arzobispo de Chieti-Vasto y miembro de la Comisión Teológica Internacional, y juntos han analizado las supuestas revelaciones que promete “La tumba perdida de Jesús”. A continuación les dejo un extracto de la entrevista:

La tumba de Jesús, una falsa exclusiva, según el arzobispo Bruno Forte.

El anuncio del descubrimiento de la supuesta tumba de Jesús no sólo es contradicho por la arqueología, sino también por la historia, considera uno de los teólogos católicos de mayor prestigio actualmente en vida.

«El dato de hecho es que se habla de tumbas antiguas, algunas del siglo I [...]. Pero tumbas como ésas hay muchas en el territorio de Tierra Santa. Por tanto, no hay nada nuevo en esta revelación. [...] ¿Por qué, entonces, tanto ruido?, se pregunta y responde: «Porque Hollywood ha querido lanzar una exclusiva. Dado el éxito de operaciones como “El Código da Vinci”, se ha tratado de provocar otro éxito análogo, jugando con la auténtica cuestión en juego, es decir, si Jesús verdaderamente ha resucitado [...] De hecho, la tesis lanzada es que si allí está sepultado Jesús con su familia, entonces la resurrección no sería más que una invención de sus discípulos», reconoce.

«Ahora bien, dejando a un lado la inconsistencia de la prueba arqueológica, que ha sido totalmente contestada por arqueólogos israelíes, el dato de hecho de la resurrección de Jesús es documentado rigurosamente en el Nuevo Testamento por las cinco narraciones de las apariciones: cuatro de los Evangelios y la de san Pablo.

[...] Sabemos que estas narraciones han sido interpretadas también en un sentido reductivo por la crítica liberal del siglo XIX. Incluso Renan llegó a decir que la resurrección se explicaba como la pasión de una alucinada, de una exaltada, que había resucitado a un Dios en el mundo, potencia divina del amor».

Según Forte, «hay un vacío entre el Viernes Santo, cuando los discípulos abandonaron a Jesús, y el Domingo de Pascua, cuando se convirtieron en testigos de Él, resucitado, con un empuje y una valentía tales que llevaron ese anuncio a todos los confines de la tierra, hasta dar la vida por él».

«¿Que sucedió?» se pregunta el arzobispo. «El historiador profano no se lo explica. Los Evangelios nos lo dan a entender. Se dio un encuentro que cambió su vida. [...] Y este encuentro, narrado en los pasajes de las apariciones, se caracteriza por un dato fundamental: la iniciativa no es de los discípulos, sino de él, el que esta vivo, como dice el libro de los Hechos de los Apóstoles (1, 3). [...] Esto significa que no es algo que sucede en los discípulos sino algo que les sucede. A partir de este hecho, a lo largo de la historia, Cristo ha sido anunciado con un empuje que ha involucrado a genios del pensamiento, no visionarios, desde Agustín de Hipona y Tomás de Aquino, hasta Teresa de Calcuta, por poner tres ejemplos».

El prelado, por último, se pregunta: «¿Por qué tienen tanto interés los medios de comunicación por poner en su punto de mira a Jesús? Evidentemente porque Jesús, en lo profundo de la cultura de Occidente y no sólo de occidente, constituye un punto de referencia tan decisivo e importante que todo lo que le afecta nos afecta».

(De “La tumba de Jesús, una falsa exclusiva, según el arzobispo Bruno Forte” – Roma, jueves 1 marzo 2007. Agencia de Noticias Zenit, Código: ZS07030103)