Archivo para la Espiritualidad categoría

¿Cómo conocer mi camino?

Publicado en Espiritualidad, Iglesia Católica, Padre Hurtado, Santos, Vocacion el 4 Julio, 2007 por Hdy

P.Hurtado 

 

 

Fuente: Pontificia Universidad Católica de Chile
Autor: P. Alberto Hurtado
(Del libro “Elección de carrera”, escrito en 1943)

“Ya conoces el plan de Dios sobre la creación: todos los seres, cada ser en particular tiene su misión propia. La misión del hombre no les es impuesta por fuerza, sino que ha sido entregada a su libertad. ¡Privilegio sublime que constituye la grandeza inconmensurable del hombre!

A tu elección se ofrecen varios caminos. Terminas tus estudios: ante ti se abre la universidad con sus múltiples carreras; el ejército y la marina; el campo, la industria, el comercio, un empleo, un sitio de obrero; la literatura y el arte. Se abren ante ti igualmente perspectivas más amplias que las carreras mismas, lo que podríamos llamar estados de vida: la vida religiosa, el sacerdocio, el matrimonio. Dentro de estas maneras de vida hay enfoques especiales que te atraerán particularmente: la política, la acción social, la contemplación artística, la vida de oración, el estudio de las Sagradas Escrituras, la Acción Católica. Sentirás quizás una fuerte atracción por la vida social; las fiestas, bailes, diversiones te seducen fuertemente… Los deportes, quizás un deporte especial, el football te atrae irresistiblemente. Todas estas solicitaciones estarán frente a tí y otras mil más, al iniciar tu vida en forma más personal e independiente.

¿A cuál de estos caminos te ha llamado Dios? No ha dejado a tu capricho que seas lo que quieras. Tú tienes vocación para algo, ¿para qué? ¿Cuál va a ser el fin de tu vida? Para el sacerdocio, como para la marina, para el deporte, para la música, para la sociología, para la política, para la Acción Católica hay una verdadera vocación, ¿Cómo conocer la tuya?

¿Qué criterio me permitirá discernir el llamamiento divino? ¿El atractivo que en mí ejercen, el agrado, quizás la felicidad que me ofrecen? Esos criterios tan incompletos no pueden ser la norma para un ser racional y menos para un cristiano.

Nuestro criterio ha de ser de orden sobrenatural y debe ser aplicado con la ayuda de una luz sobrenatural, pero esta luz sobrenatural no se nos da ordinariamente en forma milagros, sino que viene a iluminar nuestra razón que discurre apoyándose en los principios de la fe.

El milagro es milagro porque acontece muy raras veces en la vida; no hay, pues, que esperarlo en un problema cotidiano que han de resolver todos los hombres, tanto más cuanto que el mismo Creador nos ha dejado herramientas plenamente eficaces para descubrir por vías ordinarias nuestro camino en la vida.

Con cuánta eficacia nuestro Santo Padre Pío XII al inaugurar este año la Academia Pontificia de Ciencias defendía los fueros de la inteligencia humana para alcanzar la verdad. Nuestra razón participación de la mente divina, nos da a conocer las realidades más fundamentales en que el hombre necesita apoyarse; y todavía cuando se afirma en la revelación de Jesucristo, sus conclusiones pueden llegar a un campo inmensamente más vasto e iluminado por el sol de la verdad divina.

Todo hombre de buena voluntad que aplica con sinceridad su alma a la búsqueda de la verdad, puede estar cierto que se cumplirá en él la conocida proposición: “Al que hace lo que está de su parte, Dios no le niega su gracia”.

El Espíritu Santo que mora en nosotros, desde el bautismo que nos asiste con sus dones de entendimiento, ciencia, prudencia, es la mejor garantía de éxito en una elección hecha con sinceridad ante la mirada de Dios, aunque no intervenga iluminación milagrosa alguna durante toda nuestra deliberación.”

¿Qué es el Kerygma?

Publicado en Dios y Cultura, Espiritualidad, Iglesia Católica, Pildoritas, Reflexiones en voz alta el 26 Febrero, 2007 por Hdy

Kerygma etimológicamente viene de la palabra griega “khrissw” y significa “proclamar”. Se refiere a la predicación y proclamación que hicieron los Apóstoles una vez que Jesucristo ascendiera a los Cielos y les dejara la Misión de ir por todo el mundo anunciando su Palabra y bautizando en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo (Mt. 28).

El Kerygma es reconocido como el primer Anuncio de Salvación, la Buena Noticia por antonomasia: Jesucristo, el Hijo de Dios ha vencido la muerte y el pecado. Padeciendo, muriendo y resucitando nos ha dado una vida nueva.

Esta proclamación de la Iglesia (Lumen Gentium 26), hace eternamente presente el acontecimiento de la salvación.

El anuncio primitivo concentrado en la Pascua de Jesús, especialmente en la Resurrección (centro del misterio pascual que representa el cumplimiento de las promesas del Antiguo Testamento), no es del pasado… ni ha pasado. Hoy como ayer, esta “Buena Nueva” puede impresionar al mundo que parece tan dormido y retumbar en nuestras conciencias. Es Palabra Viva que reside en el corazón y la mente de Dios, y por lo tanto, reside también en el aliento creador que originó el universo del cual todo partió, y que hoy construimos.

 

 

Madre de Dios, Madre de la Iglesia

Publicado en Espiritualidad, Mariología el 23 Febrero, 2007 por Hdy

Si queremos descubrir en toda su riqueza la relación íntima que une Iglesia y Eucaristía, no podemos olvidar a María, Madre y modelo de la Iglesia. Efectivamente, María puede guiarnos hacia este Santísimo Sacramento porque tiene una relación profunda con él.”(Ecclesia de Eucharistia, 53)

María tiene un lugar importante en la Iglesia, porque Ella anticipa la Eucaristía de Cristo y de la Iglesia. En el contexto Eclesiológico de la Encíclica, la relación entre María y la Eucaristía se articula principalmente alrededor de la consideración de María como Madre y modelo de la Iglesia. María es Madre de la Iglesia por ser Madre de Cristo, por haberle dado la carne y la sangre; esa carne y esa sangre que en la Cruz se ofrecieron en sacrificio y se hacen presentes en la Eucaristía. Este es el aspecto más inmediatamente perceptible de aquella “relación profunda” de la Virgen con el misterio eucarístico, tradicionalmente contemplado desde la antigüedad. Pero la Encíclica se detiene especialmente en contemplar la relación de María con la Eucaristía en cuanto a que la Madre del Señor es modelo: “La Iglesia, tomando a María como modelo, ha de imitarla también en su relación con este altísimo misterio”. (EE. 53)

Juan Pablo II se fundamenta sobre la convicción de que “no podemos olvidar a María” porque el binomio María-Eucaristía es inseparable (EE. 57). El Papa sigue una doble pista: la pista histórica y la pista litúrgica. En la primera, María sobresale como ejemplo antropológico de fe eucarística de mucho alcance; en la segunda, ella se convierte en una presencia viva dentro de la celebración litúrgica.

Miércoles de Ceniza

Publicado en Espiritualidad, Reflexiones en voz alta el 21 Febrero, 2007 por Hdy

Miércoles de Ceniza no sólo es el inicio del Tiempo de Cuaresma, sino que marca el camino de un tiempo de renovación. Nos da la posibilidad de comenzar de nuevo, de entrar al desierto de nuestra vida y salir transformados de él. Para mi, más que un espacio de penitencia, es de esperanza y riqueza.

Ciertamente la imagen desértica atemoriza a varios… la soledad, la aridez y la impiedad del clima quitan estabilidad y seguridad, haciéndonos sentir pequeños e impotentes frente a la adversidad de la naturaleza. El desierto tiene el poder de matar, pero a la vez de fortificar… ésa es la maravilla… la riqueza de la que hablo. Son justamente la inestabilidad y el desamparo, la humildad, el vacío y el silencio, lo que nos hará (si tenemos dispuesto el corazón a ello) abrirnos a la gracia y contemplar el rostro de Dios sin nada que nos disturbe.

Muchos isrealitas murieron en el desierto durante el exilio, porque no confiaron en la Palabra de Yahvé, desesperaron y no se abrieron a la posibilidad de la Salvación, aquella que se nos da sin mérito alguno, y que sólo requiere de nuestro sí para actualizarse.

Son sólo “40 días”, simbólicos para muchos cristianos, pero en realidad representan nuestra historia. Así llegamos al mundo: desnudos, sin nada, y así nos iremos de él. Entremos en este tiempo que nos regala la Iglesia, así, solos y sin nada, porque de esa manera podremos encontrarnos con Cristo que está haciendo el mismo camino. Podremos recibir en nuestro interior la fuerza del mismo Espíritu Santo que preparó a Jesús para vivir el momento más grande de su vida, y realizar la manifestación más pura de Amor verdadero.

Aquí reside mi esperanza: poder vivir con Cristo en el desierto de mi vida, de manera que Él pueda tranformar mi historia, nuestra historia, en gracia y bendición.

Feliz Cuaresma para todos.

María, la toda santa, la Inmaculada.

Publicado en Espiritualidad, Mariología, Reflexiones en voz alta el 8 Diciembre, 2006 por Hdy

Feliz Dia de la Inmaculada

Siempre he tenido un particular afecto a la Virgen Santa, y con el tiempo, aprendiendo a amarla y a conocer su papel en el plan de salvación, he podido descubrir cómo muchas veces este rol es mal comprendido, y erróneamente asumido en la fe católica. Se tiende a idealizar y deificar a la persona de María, poniéndola en circunstancias por sobre la persona de Cristo.

“A Cristo por María” esta debería ser nuestra consigna para encontrarnos con nuestra Madre, hallar en Ella un lugar de encuentro, y valorar su mediación maternal ante la presencia divina y eterna de Dios. Pero varias veces me han preguntado: ¿Por qué Ella es tan especial? ¿Qué tiene de distinto a las demás creaturas? ¿Qué la hace ser tan grande para los cristianos?… y para mi, la respuesta es que la grandeza de nuestra Madre no está en lo que tiene, sino en lo que no tiene. Ella es única entre nosotros, porque no lleva en sí el pecado Original, no tiene la marca de Adán sino la marca de la Gracia nacida del estado primigenio desde antes de la Creación, que deviene de la bondad pura de Dios manifestado en su Amor más pleno. La ausencia de corrupción, concupiscencia y pecado, constituyen su ser lleno de gracia, perfecto en Dios.

Maravilloso es descubrir, que María y la Gracia van íntimamente unidas, unánime afirmación de la Triple fuente de Revelación, todas testimonian “que la Santísima Virgen, toda hermosa e Inmaculada trituró la venenosa cabeza de la cruelísima serpiente, y trajo la salud al mundo”.

“Escuchen estas nuestras palabras todos nuestros queridísimos hijos de la católica Iglesia, y continúen, con fervor cada vez más encendido de piedad, religión y amor, venerando, invocando, orando a la santísima Madre de Dios, la Virgen María, concebida sin mancha de pecado original, y acudan con toda confianza a esta dulcísima Madre de misericordia y gra­cia en todos los peligros, angustias, necesidades, y en todas las situaciones oscuras y tremendas de la vida. Pues nada se ha de temer, de nada hay que desesperar, si ella nos guía, patrocina, favorece, protege, pues tiene para con nosotros un corazón maternal, y ocupada en los negocios de nuestra salvación, se preocupa de todo el linaje humano, constituida por el Señor Reina del cielo y de la tierra y colocada por encima de todos los coros de los ángeles y coros de los santos, situada a la derecha de su unigénito Hijo nuestro Señor Jesucristo, alcanza con sus valiosísimos ruegos maternales y encuentra lo que busca, y no puede, quedar decepcionada.” (Bula Inaffabilis Deus)

En este tiempo he podido reflexionar mejor el papel de María frente a la humanidad. Me trajo luces de esperanza al descubrir la grandeza de la Creación, y la perfección de la mente de Dios, que no se reservó don alguno para sí, sino que compartió con toda la humanidad la plenitud de su Amor y Misericordia. Él en conjunto con el hombre, cúlmen de su Obra, es capaz de realizar prodigios impensables.

La imagen de María Inmaculada como prototipo de la primera creación, es aliento para la humanidad, y testimonio vivo de que todo es posible para Dios. Sólo se necesita abrirse sin miedo a la gracia, para recibir del Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, los dones que nos llevarán al redescubrimiento de nuestra condición original. Desde allí, nunca más nos reprocharemos ser “menos que Dios”, porque entenderemos que lo único importante es ser en Dios.

Contemplar a Cristo junto a María

Publicado en Espiritualidad, Mariología el 8 Noviembre, 2006 por Hdy

Para iniciar el Mes de María, quiero compartir esta reflexión inspirada en la Encíclica “Ecclesia de Eucharistia” de S.S. Juan Pablo II

“Contemplar el rostro de Cristo, y contemplarlo con María, es el «programa» que he indicado a la Iglesia en el alba del tercer milenio, invitándola a remar mar adentro en las aguas de la historia con el entusiasmo de la nueva evangelización.” (Eccl. Eucharistia 6)

El Papa Juan Pablo II inserta “Ecclesia de Eucharistia” en un tiempo en que la Iglesia hace un esfuerzo por romper con el mal tan arraigado en nosotros de ser “activistas de la fe”, es decir, ser solidarios con el fin de excusarnos de hacer una pausa para Cristo, lo cual nos abre un tentador camino hacia el “hacer por hacer” en desmedro del “ser”.

En este tercer milenio es necesario dar razón de nuestra fe y encontrarle un sentido verdaderamente cristiano a la solidaridad y al amor hacia el prójimo, especialmente al que vive los sufrimientos del abandono, la falta de afectos, el maltrato, etc. Aquí el Papa nos presenta a María en la lógica del don de sí, don aún más supremo que cualquiera que se pueda conseguir con cosas materiales, don del cual es cumbre la Eucaristía.

María ha reunido a los Apóstoles en oración a la llegada de Pentecostés, y es Ella quien hoy nos convoca a hacer un encuentro íntimo y personal con Jesucristo. Ella nos muestra con su vida que el camino para contemplar a Jesús es a través del don sincero de si. En este contexto se inserta la Eucaristía, la cual exige una cultura de este don, y a la vez nos ayuda a realizarlo.

Cristo alcanza el máximo don de sí en su Pasión, en la Cruz; y María lo alcanza en Cristo, llevada por su fidelidad, fe, obediencia, humildad y confianza en la voluntad de Divina.

Todos estos son motivos por los cuales podremos Contemplar a Cristo junto a María… por eso la invitación para este mes, es reflexionar en torno a las Virtudes de nuestra Madre, Virtudes que nos ayudarán a alcanzar el camino de la santidad en la vida cotidiana.

Ver “Ecclesia de Eucharistia”

El Dios del Misterio

Publicado en Espiritualidad, Iglesia Ortodoxa el 7 Noviembre, 2006 por Hdy

“Dios es bien conocido por el niño pequeño y totalmente desconocido por el más brillante de los Teólogos”, porque Dios no puede ser definido como siempre pretendemos, al definirlo lo acotamos, lo limitamos y privamos la potencia de la gracia. El cristiano conciente de esto, es capaz de dejar de lado sus prejuicios de mundo y de Dios, y al igual que el niño, será posible para él, partir con un sentimiento de admiración y asombro ante lo numinoso.

pantocrator.jpg¿Por qué Dios ya no nos impresiona?

Porque todavía no lo conocemos, porque nos falta Fe. Para el que cree, Dios deja de ser algo oculto y se hace visible en todas las cosas.

“El acto de fe es un diálogo constante con la duda”. No deja de ser cristiano el que alguna vez duda de la certeza lógica de Dios, sino el que duda severamente de su amor. Kalistos Katafigiotis dice: “La cosa más importante que pasa entre Dios y el alma humana es amar y ser amado” y más aún, cuando San Dionisio Areopagita afirma que el amor de Dios es extático y nos hace salir de nosotros mismos; no deja que quien lo ama se pertenezca, pues pertenece al bien amado”. Estas palabras todavía se “contraponen” a los deseos de nuestro mundo…

¿Cómo hemos llegado a caer en tal vacío?

En el mundo el sin sentido ha cobrado fuerza, incluso entre muchos cristianos que no saben admirarse de las obras de Dios. Pero existe una “presencia” salvífica, que muchos no perciben, y que por medio del Amor nos va Salvar: La Santísimia Trinidad. Cristo nos invita día a día a vivir en esta “presencia”. Aprendamos que la Trinidad (y la fórmula Trinitaria), que para los ortodoxos no es sólo una oración, sino una forma de vida… sea también para nosotros y para todos los cristianos, una manera de vivir en el Amor… y por el Amor, para el otro.

Es por esto que puedo reconocer que el amor verdadero no puede encerrarse en sí mismo, porque de ser así muere. Para que haya amor debe haber vida y en la vida hay movimiento, que en la Trinidad se cumple: El amor del Padre engendra al Hijo y de este amor que se hace uno procede el Espíritu Santo que es dador de vida.

Me gustaría profundizar más en los otros puntos, pero creo que por ahora estos son los que más llegan o me han servido para comprender el camino que voy llevando.

Es un llamado a no quedarse en la ignorancia, en la comodidad, sino que hacer frente a la opción personal que se me donó en el bautismo y que reafirmé en el sacramento de la confirmación: “ser de Cristo” como repetía incansablemente San Pablo.

Reflexión en torno a “El Dios del misterio y la Oración”,
una de las Obras espirituales de Kallistos Ware, Obispo Ortodoxo de Diokleia.