No te avergüences
“Que ninguno de vosotros tenga que sufrir ni por criminal ni por ladrón ni por malhechor ni por entrometido: pero si es por cristiano, que no se avergüence, que glorifique a Dios por llevar este nombre. [...] Aun los que sufren según la voluntad de Dios, confíen sus almas al Creador fiel, haciendo el bien.” (1ª Carta de Pedro 4, 15ss)
