Madre de Dios, Madre de la Iglesia

Si queremos descubrir en toda su riqueza la relación íntima que une Iglesia y Eucaristía, no podemos olvidar a María, Madre y modelo de la Iglesia. Efectivamente, María puede guiarnos hacia este Santísimo Sacramento porque tiene una relación profunda con él.”(Ecclesia de Eucharistia, 53)

María tiene un lugar importante en la Iglesia, porque Ella anticipa la Eucaristía de Cristo y de la Iglesia. En el contexto Eclesiológico de la Encíclica, la relación entre María y la Eucaristía se articula principalmente alrededor de la consideración de María como Madre y modelo de la Iglesia. María es Madre de la Iglesia por ser Madre de Cristo, por haberle dado la carne y la sangre; esa carne y esa sangre que en la Cruz se ofrecieron en sacrificio y se hacen presentes en la Eucaristía. Este es el aspecto más inmediatamente perceptible de aquella “relación profunda” de la Virgen con el misterio eucarístico, tradicionalmente contemplado desde la antigüedad. Pero la Encíclica se detiene especialmente en contemplar la relación de María con la Eucaristía en cuanto a que la Madre del Señor es modelo: “La Iglesia, tomando a María como modelo, ha de imitarla también en su relación con este altísimo misterio”. (EE. 53)

Juan Pablo II se fundamenta sobre la convicción de que “no podemos olvidar a María” porque el binomio María-Eucaristía es inseparable (EE. 57). El Papa sigue una doble pista: la pista histórica y la pista litúrgica. En la primera, María sobresale como ejemplo antropológico de fe eucarística de mucho alcance; en la segunda, ella se convierte en una presencia viva dentro de la celebración litúrgica.

4 comentarios para “Madre de Dios, Madre de la Iglesia”

  1. Hola Haddyyyyy….mil años..!!!
    espero que hablemos pronto…
    pasa a dejar tu comentario del festival por mi coso..

    saludos..

  2. Por tu coso??? … bueno… visitaré tu blog! jajaja!!!

  3. que esto alguien me puede decir

  4. Hola “pra”!
    ¿cuál es tu duda?
    Saludos.

Escribe un comentario