El sacerdocio de Cristo en el NT

El sacerdocio de Cristo es un sacerdocio bastante distinto al que había hecho experiencia el pueblo judío, ya que no cumple con varios de los requisitos propios del sacerdocio veterotestamentario, por ejemplo: Jesús no pertenece a ninguna casa ni casta sacerdotal (no era de la casa de Leví ni de Aarón), no manifiesta un rol preponderante en el Templo (se le ve más en las casas de los pecadores y de sus amigos), no busca reconocimientos ni privilegios, y centra su vida pública en la predicación (lo que en verdad es una característica más propia del profeta, que habla en nombre de Yahvé).


“Éste posee un sacerdocio exclusivo porque permanece para la eternidad. De ahí que pueda también salvar definitivamente a los que por él se llegan a Dios, ya que está siempre vivo para interceder en su favor. Así es el Sumo Sacerdote que nos convenía: santo, inocente, incontaminado, apartado de los pecadores, encumbrado sobre los cielos, que no tiene necesidad de ofrecer sacrificios cada día como aquellos sumos sacerdotes, primero por sus propios pecados, luego por los del pueblo; y esto lo realizó de una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.” (Heb. 7, 24-27)

 

El sacerdocio de Cristo en el Nuevo Testamento, busca comprender al hombre y amarlo desde su realidad y su pecado. Jesucristo no hace vista gorda a esta condición humana, sino que la abraza. Cristo con su misericordia nos marca el camino, y en Él, podemos reconocer un sacerdocio que ama y que persigue canalizar este amor mediante el sacrificio de sí mismo y no sólo a través de actos rituales o cultuales externos. Cristo entregó su vida por todos nosotros, para que tengamos vida en abundancia, para que podamos alcanzar la salvación, lo que hace que este sea además un sacerdocio universal y mesiánico; un sacerdocio que nos revela la íntima relación entre el Padre y el Hijo, por medio de la fidelidad y la confianza en Dios manifestada por el mismo Jesús.

En la tradición neotestamentaria, más específicamente en Hebreos 7, encontramos la expresión más hermosa sobre el sentido del sacerdocio de Cristo… que aún grande se hizo pequeño por nosotros, y que pese a su divinidad, no fue indiferente a nuestra miseria y nuestra muerte en el pecado, por lo que quiso venir a darnos la vida verdadera… el acceso a la salvación.

Éste es el Sacerdocio al que llama nuestra Madre Iglesia.

7 comentarios para “El sacerdocio de Cristo en el NT”

  1. Que buena referencia para ayudar a nuestros curas, y para ayudarnos a nosotros mismos.

    “no manifiesta un rol preponderante en el Templo (se le ve más en las casas de los pecadores y de sus amigos)” FUERTE!

  2. Claro, porque los Sumos Sacerdotes y toda la casta sacerdotal era bastante elitista.
    Además es interesante el carácter COMUNITARIO que legó Jesús para vivir la Eucaristía. Actualmente en el Templo es la Comunidad la que se reune a celebrar el Misterio Pascual, y de esa comunidad el sacerdote sólo oficia como cabeza de la comunidad “in persona Christi”… de esta manera, los sacerdotes que buscan “mostrarse” no están cumpliendo con la imitación de Cristo, ya que lo único que Él quiso manifestar no fue a Él mismo, sino a Su Padre que lo ha enviado.

  3. por no ponen q dia se celebra el sacerdocio de cristo eso es lo q estoy buscando y no ponen naca cara…

  4. el dia sacerdotal es el jueves santo.

    ;)

  5. lo propio del sacerdote es ofrecer sacrificios. Cristo es el unico y verdadero sacerdote, ya que su sacrificio en la cruz superó los sacrificos antiguos. los sacerdotes hoy actualizan ese sacrificio de Cristo en la misa. ellos participan por eso del sacerdocio de Cristo. Son el mismo Cristo.
    PARA QUIEN PREGUNTÓ CUANDO SE CELEBRA EL SACERDOCIO DE CRISTO, LA RESPUESTA ES EL JUEVES SIGUIENTE DESPUES DE PENTECOSTES.

  6. Vicente Peñaloza Héraz Dijo:

    El sacerdocio es una gracia y es un don, porque “ha sido tomado de entre los hombres y puesto a favor de los hombres” (Heb 5, 1ss). Que responsabilidad tan grande tienen nuestros sacerdotes, nadamenos que hacer presente a Cristo, porque cuando bautiza es Cristo quien bautiza, cuando perdona los pecados es Cristo quien perdona, cuando predica el Evangelio, es Cristo quien predica el Evangelio (SC 7). Que Dios cuide de nuestros sacerdotes y nosotros oremos por ellos para que sean santos y sean los pastores que nos lleven a Dios

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